martes, 1 de septiembre de 2009

Two shots of happy, one shot of sad


- ¿Viste que la felicidad a veces se nos presenta de la mano del temor a la caducidad?
- ¿Qué? No, no ví.
- Pero sí. Como con un libro por ejemplo. Cuando lo voy leyendo soy feliz, y me va dando miedo de que se termine... Así es la felicidad.
- No. Así vivís vos la felicidad.
- Que se yo… a mí la felicidad siempre me vino con fecha de vencimiento. A veces me vino muy cerca de la fecha y otras, ya unos días pasadita. Por eso, ahora, cuando la tengo, me sigue dando un poquito de miedo a que caduque, a que se venza, a que se pudra, ¿viste?
- Fecha de vencimiento… ¿y dónde la tiene?, que te parió, yo nunca me dí cuenta.
- Será porque a vos te vino la edición limitada, sacaron dos o tres ediciones sin vencimiento. Qué suerte que tuviste… La fecha está en cualquier lado, los fabricantes son piolas en eso, sabes lo que he tenido que buscarla… pero a veces no la encontrás y tenés que decidir, si te la quedás igual, aunque no sepas la fecha. Arriesgando.
- Aha…
- ¿En serio nunca te pasó? Que loco… ¿nunca tuviste que rasparle el moho que se le empieza a hacer en la parte de arriba?, ¿ir pescando con una cucharita los honguitos verdes que se le van formando en los bordes?, despacito, bien despacito para no sacar ningún pedacito que todavía aguante…
- No…
- Y mirá que no es que yo no la disfrute, eh. No soy de las que la van cortando en fetitas delgadas para que dure más. No soy de estirarla. Yo cuando la tengo la gasto, digamos que me pongo el frasco entre el pecho y el brazo flexionado y me la voy comiendo a cucharadas, pura, así no más, desde el envase. Prefiero sentirla bien, saborearla hasta empalagarme, reventar de felicidad, pero no mezclarla o fraccionarla para que dure. Cuando la tengo, la tengo.
- A vos te falta una tuerca…
- ¿Qué decís?, yo te explico cómo es el tongo del asunto y vos me decís que estoy chiflada? Vos no tenés idea de la suerte que venís teniendo. Preguntale a cualquier boludo como es la cosa con la felicidad. Vas a ver que todos te dicen que es así, como digo yo. Que la felicidad se vence. Claro que las hay larga vida. Y también hay lugares en donde encontrás mejores calidades. Yo encontré un lugar en La Paternal que da gusto. Ahí hacen felicidad de primera. Y te la dan en envase de luxe, no sabes, bárbara.
- Bueno… ojalá que te dure…
- Si, sabes que sí. Esta vez conseguí un buen proveedor. Le tengo fe. No lo cambio por nada. Y no sabes lo fresquita que es. La labura lindo el chabón…

Paula Hewson
Septiembre 2009.

5 comentarios:

Marcela Vivar dijo...

En este lado del mundo a la felicidad la hacen con gusto a nostalgia. Pero dura y mucho!
Besos gigantes!

andrea castaño dijo...

Espectacular!!! la metáfora perfecta, sos grosa nena

M.C. dijo...

Andre genia! gracias :)

Anónimo dijo...

Continuá, ... que las maravillas aparecen sólo a veces en primavera

M.C. dijo...

Es verdad, aunque yo he tenido algunas maravillas otoñales!
:)
Gracias porel comentario!!